4. La plástica social
Introducción
Hemos alcanzado el punto de abordar la Plástica Social describiéndola de manera más precisa, y preguntarnos cómo puede ejecutarse realmente. Lo que estamos haciendo, justo ahora, ya es parte de su ejecución, en tanto que estamos tratando de que un factor de producción sumamente importante –el pensamiento humano– entre en todo este esquema. El pensamiento es un factor de producción del que disponemos todos. Estamos hablando de un primer paso hacia una realización. Mientras renunciemos a este factor de producción, que es el pensamiento, estaremos renunciando a todo un abanico de posibilidades.
[ … ] Salto en el video
1. La Plástica Social
Antecedentes de la formación y la educación libres: el Partido Estudiantil
[…] Cualquier ser humano que quiera estudiar debe poder hacerlo, y para esos estudiantes deben formarse maestros idóneos. Esta era la idea realmente revolucionaria y, en el fondo, la tarea del Partido Estudiantil en la academia. Este es un aspecto muy importante del comienzo de las cosas. Dos años después, en 1970, Beuys entregó una declaración pública en que anunciaba: “El Partido Estudiantil Alemán es el partido más grande del mundo, pero la mayoría de sus miembros son animales”. Se trata de una descripción simbólica que evidencia que en el Partido Estudiantil Alemán se está articulando un interés que no tiene nada qué ver con los demás partidos; un interés común de la sociedad (íntegramente social) que surge de la idea de la formación y la educación libres. Es decir, la educación ya no debe ser estatal ni tampoco privada. Las demandas centrales son la autogestión y la autoadministración de las entidades escolares y universitarias en la sociedad.
La educación libre: una determinación democrática
Del Partido Estudiantil surge más tarde una nueva forma, porque reconocimos que todo esto no sólo podía –y debía– referirse a la autonomía de la academia de arte, sino a cualquier escuela y universidad. Se desarrolló entonces la idea de que la liberación de las entidades escolares y universitarias en general puede darse única y exclusivamente por medio de una toma de decisión democrática de la totalidad de la sociedad. Eso quiere decir que tú, desde un pequeño grupo, no puedes lograr por tu cuenta la meta política de liberar las entidades escolares y universitarias; se trata de una cuestión jurídica y, por tanto, todos los integrantes de la sociedad deben votar y decidir con los mismos derechos sobre ello.
Si se dan cuenta, estamos de nuevo ante la tripartición. La idea de la escuela libre, creativa y autoadministrada se convierte en una cuestión democrática. Todos deberían estar involucrados en su realización. Para eso Beuys constituyó la Organización para la Democracia Directa, pues consideraba que ya no podíamos esperar algo así de los partidos. Se trata de una cuestión (la autogestión y la autoadministración de las entidades escolares y universitarias) que debe ser expuesta ante todos, discutida y, en algún momento, sometida a votación.
El financiamiento de la educación libre
Si se consiguiera liberar las entidades escolares y universitarias, y se lograra organizar una votación democrática –que tampoco hemos tenido hasta ahora–, esto tendría como consecuencia un sistema económico completamente nuevo, puesto que las nuevas escuelas y universidades libres tendrían que ser financiadas. ¿Y quién podría financiarlas? Necesitaríamos un nuevo orden monetario, ni estatal ni privado, sino que funcionara como una suerte de circuito. Un orden monetario que, como la circulación sanguínea (aparato circulatorio) proveyera a los diferentes órganos de la sociedad.
Aparece por primera vez la idea de una entidad monetaria que tiene una función propia dentro de la sociedad. Es decir, que no depende únicamente de los círculos de poder económico ni de decretos estatales, sino que se regula de una manera novedosa a partir de la idea de la autogestión y la autoadministración.
La fundación del Partido Verde (Die Grünen): el arte vs el conservadurismo y el marxismo
Es así cómo, diez años después, el grupo que rodea a Beuys contribuye a la fundación del Partido Verde: una agrupación o fusión de todo tipo de movimientos alternativos, como el movimiento del 68 y la izquierda marxista (a los que combatía, porque su argumento, por principio, siempre fue la libertad; la izquierda marxista no quería realmente la libertad, sino el poder para después instruir a la humanidad con su conocimiento).
El grupo formado en torno a Beuys combatía, en aquel tiempo, en dos frentes. Por un lado, contra los círculos conservadores establecidos y, por el otro, contra los círculos de la izquierda marxistas. El argumento del grupo formado en torno a Beuys fue siempre la libertad, es decir, el principio del arte. Es así como fueron a dar con el Partido Verde, que era un movimiento mucho más grande que el Partido Estudiantil.
Economía vs ecología
El Partido Verde estimuló en toda Alemania Occidental esta discusión que ponía por primera vez en el centro la cuestión de la ecología: la exigencia de un orden económico que fuera a la vez un orden ecológico; un orden que no podría orientarse únicamente a las ganancias, porque si la naturaleza es explotada neciamente, a la manera capitalista, por supuesto que será destruida.
Pero, no se trata sólo de la destrucción de la naturaleza, sino también del ser humano. Con una economía orientada a las ganancias, también el ser humano se convierte en víctima del sistema. Deja de dársele su lugar, es obligado a depender de ingresos, de un salario, del dinero, por lo que debe vender su mano de obra a un empresario y perder, así, su libertad y su autodeterminación laboral, entre otras cosas. Por lo pronto dejémoslo aquí, esto es lo que debemos saber.
[Añade brevemente que no se quedaron demasiado tiempo en el partido verde]
El principio de la democracia directa mediante el plebiscito
No hay que olvidar que el Partido Verde se fundó en 1979 y cuatro años después (en 1983) ya estaba en el Parlamento alemán, lo que no podía ocurrir más rápidamente. En el Parlamento alemán había la barrera de 5%; un partido que no alcanzara 5% no entraba, lo que para grupos nuevos resultaba insuperable. Si bien el partido verde lo logró, olvidó en el camino la idea medular de la democracia. En cuanto estuvo en el parlamento, implicado en el manejo del poder, se desarrolló como cualquier otro partido. En la discusión, el problema de las jerarquías en los partidos, el problema del poder, fue súbitamente suprimido. De ahí que el grupo reunido en torno a Joseph Beuys se distanciara y dijera: no, nosotros debemos concentrarnos en el principio de la democracia directa mediante el plebiscito.
La Plástica Social como resultado de la libertad y la autodeterminación
Lo anterior da como resultado –cada vez más enfáticamente y con mayor nitidez–un contorno: el contorno de la Plástica Social, que parte de la libertad y la autodeterminación. En esto sigo trabajando, junto con muchos otros, hasta el día de hoy. Es fundamental para nuestro trabajo que esta idea sea puesta en discusión. Es decir, le pedimos al ser humano que participe activamente en esta discusión. Y, para ello, que desarrolle una mayor seguridad en sí mismo, una mayor conciencia. Que no se achique, que no dé su brazo a torcer cuando venga algo de arriba y, sobre todo, que no se deje comprar. Pues la mayor falta de libertad en el ser humano se da cuando es comprado. Necesitamos desarrollar un modelo económico donde esto ya no sea ni posible ni necesario.
¿Qué es y qué podría ser el dinero?
Una parte fundamental de la Plástica Social es una formación novedosa del sistema monetario, que empieza con la pregunta: ¿qué es en realidad el dinero? Las respuestas que uno recibe hoy en día para esta pregunta son verdaderamente absurdas. Lo esbozo brevemente. La primera respuesta debería ser que el dinero es un medio de intercambio, de trueque. Se puede agregar mucho al respecto pero no lo voy a hacer aquí.
La segunda respuesta, que es también la más interesante, es que el dinero es el más alto de los valores económicos. Ahí deberíamos arrancar, averiguando desde el pensar si esto es cierto. El dinero es considerado el más alto valor pero, ¿lo es en verdad? ¿Qué es un valor económico? El dinero no es un valor económico, pero puesto que es considerado como tal, y puesto que en todos los ordenamientos jurídicos de todos los estados es descrito como tal, tiene un inmenso poder. Subyace en ello una idea equivocada, más allá del hecho de que pequeños grupos de personas sean los usufructuarios o beneficiarios. Esto lo sabe cualquiera, que hay pequeños grupos de poder que tiranizan con el dinero a toda la humanidad. Aún no hemos entendido el verdadero concepto del dinero.
[ … ] Salto en el video
El ómnibus: una escuela ambulante para promover la democracia directa
Después de la muerte de Beuys, tuvimos la idea de fundar una escuela para promover la democracia directa, pero no queríamos que ésta tuviera un lugar fijo. Queríamos una escuela móvil que se dirigiera a la sociedad y se adentrara en ella. ¡Un ómnibus!
Fundamos el ómnibus como una escuela ambulante que desde 1987 recorre Alemania. No cesa de viajar, está por todos lados y recibe invitaciones. Se detiene en cuanto lugar sea posible, y ahí donde estaciona, en plena calle, se discute con la gente sobre la democracia directa y la implantación de plebiscitos como una alternativa a nuestro sistema de partidos. Esclarece e informa.
Donaciones particulares financian el ómnibus
El ómnibus es una pequeña empresa. Necesitamos personas que se dediquen a ella de tiempo completo y esas personas requieren, claro está, un sueldo. Para poderles pagar, el ómnibus es costeado gracias a donaciones de todos aquellos que están interesados en que se instaure en Alemania la democracia directa. Así de sencillo. Yo mismo soy empleado del ómnibus. A nuestros ojos, este ómnibus es un vehículo nómada para introducir la Plástica Social.
El plebiscito, una nueva herramienta democrática
Ya no se trata de entrar al parlamento, sino de formar una mayoría para introducir el principio del plebiscito y lograr que funcione de forma paralela a las elecciones. Con esto queremos decir que las elecciones no nos bastan. Las personas no sólo deben poder dar su voto cada cuatro o cinco años, sino que deben tener la posibilidad de votar en cualquier momento respecto de acciones específicas por realizar.
Se trata de desarrollar una nueva herramienta democrática que no tiene nada que ver con el gobierno. La propia población debe tener la posibilidad de someter directa e inmediatamente esas acciones a votación. A esto lo llamamos democracia directa. Se trata de un sistema emparentado con el sistema suizo, sí, pero con la diferencia de que en la democracia directa puede intervenirse directamente en las cuestiones económicas. Es decir que por medio de la herramienta de la democracia directa puede surgir un nuevo orden económico.
Capacitación para la toma de decisiones
Cuando la gente tenga la posibilidad de encaminar tales procesos democráticos, se darán encuentros y discusiones interesantes, pues lo que se discuta podría llegar a someterse a votación. Con ello comienza el diálogo entre las personas.
Yo hablo del futuro, no del presente. Mi confianza es confianza en el ser humano. Y sostengo que todo ser humano tiene no solamente el derecho, sino la capacidad de decidir directamente respecto de cuestiones específicas socio-políticas, socio-económicas y socio-culturales, pero para ello tiene que capacitarse. Hacerse consciente para después desarrollar las facultades necesarias.
Los modelos de creación colectiva como vía de liberación
Por ejemplo, si nosotros constituyésemos un modelo de escuela –y no solamente estuviéramos estos tres días juntos–; si nos viéramos y trabajáramos permanentemente con determinados modelos, éstos podrían desplegar iniciativas populares y ser sometidos a votación, lo que detonaría la práctica de la sociedad. Debemos poner a la discusión cada día más esta idea y sus consecuencias para que los seres humanos se percaten de que esta es la única vía para salir de las actuales situaciones de poder y dominio del dinero, que son criminales.
Yo creo que lo que ocurre hoy en día es criminal y hace necesario el desarrollo una fuerza de oposición. Una fuerza de oposición consciente. No se trata de salir a la calle sin más, sino que deben desarrollarse modelos realizables. Por ejemplo, el modelo de un sistema de escuelas, de educación libre; no del estado, no particular, sino libre y accesible para todo ser humano. El modelo debe incluir su financiamiento.
La puesta a discusión de los nuevos modelos
El asunto se ha agravado hasta un grado tal –el capitalismo ha alcanzado un punto tan crítico– que cualquiera se da cuenta de que no funciona. Cabe, entonces, la pregunta: ¿queremos seguir con ello? Cada día más y más gente despierta, toma conciencia y se cuestiona.
Pero, ¿qué alternativa tenemos realmente?, ¿qué podríamos hacer?, ¿cómo tendríamos que hacerlo?, ¿qué tendríamos que imaginar? En ese punto estamos obligados –o debemos sentirnos exhortados– a diseñar nuevos modelos, a proponer nuevas ideas. Y decir: ésta es la idea que elaboramos, ¡véanla!, ¿cómo creen ustedes que debería verse? Los nuevos modelos deben comentarse, discutirse. No se trata de la rebelión por la rebelión, porque de esa manera terminaríamos por reproducir los sistemas anteriores. Debemos plantear alternativas para discutirlas. Si recaemos una y otra vez en los mismos patrones de pensamiento, en las mismas ideas preconcebidas, entonces no importa, en el fondo, qué partido esté en el poder, todos terminarán en lo mismo.
Debemos desarrollar nuevos modelos. El encuentro de seres humanos en este círculo de discusión sirve de ejemplo de lo que se debería hacer en lo futuro en todas partes.
La Plástica Social: una forma de comprender que otorga poder
La votación es posible sólo mediante modelos muy concretos, que primero habrá que desarrollar. Si decimos, por ejemplo, que exigimos la autodeterminación del sistema educativo, pueden preguntarnos quién lo va a pagar. Si no sabemos contestar, entonces nos dirán: “la idea es bonita, pero…” o “nosotros también lo querríamos, pero no tiene ninguna posibilidad de lograrse…” La cuestión del financiamiento es vital, y por eso debemos saber responderla. De la respuesta a una pregunta se derivan otras preguntas que están interconectadas. Cuando esa interconexión se desarrolla gracias a la libre autodeterminación de la que todo ser humano puede participar, entonces se trata de una Plástica Social. Si todos los seres humanos pudieran reflexionar en torno a estas preguntas, al comprenderlas ejercerían un gran poder. Los poderosos se valen de que cada uno de nosotros se sienta incapaz de comprender. Al no sentirnos capaces de comprender, delegamos el poder, lo entregamos voluntariamente a los círculos dominantes.
La Plástica Social: la comunicación como eje de la democracia directa
La democracia directa funciona especialmente bien, en efecto, en el ámbito comunal, sobre todo cuando ya se ha logrado avanzar. La comunidad es, de suyo, un ámbito más abarcable: las personas se conocen y la comunicación es más sencilla. Pero la democracia directa es sólo un aspecto de la Plástica Social. Si se aísla, si se carece de la información pertinente, libre, o si falta comunicación entre las personas (es decir, sin una educación y una formación libres), no se hará sino reproducir las estructuras existentes.
La Plástica Social: la democracia directa como arte
La democracia directa no debe utilizarse –ni concebirse– como herramienta política; debe concebirse como una idea interior. La idea de la democracia (en el sentido de la equidad) debe interiorizarse, debe “llenarse” de conciencia. No puede convertirse en una fórmula ni en una herramienta práctica de manipulación. Es por eso que nosotros no llamamos política a nuestro trabajo; decimos que es arte.
Todo depende de la discusión libre, en la que todos debemos participar. Aquí es donde todo comienza y termina. Debemos trabajar al respecto: la comunicación es, entre todos los temas, el prioritario, el fundamental. Se trata de algo que ya podemos empezar a ejecutar, aquí, en este preciso momento. Esto es lo práctico.
La Plástica Social: la democracia directa como un producto individual para ser puesto a discusión
Lo decisivo de la democracia directa es que uno mismo la tiene que construir. Y en su construcción, se amplía también la discusión de tal modo que son cada vez más las personas que se agregan a esta corriente de toma de conciencia.
Lo más importante es empezar. Pero, ¿por dónde hacerlo? Por uno mismo, sin duda: por la minoría más pequeña que conocemos; ese es el mejor punto de partida. Empiezo por mí, pero si me interesa saber qué tan sólido y pertinente es mi juicio, debo escuchar las opiniones de los demás. Esto me va a dar una perspectiva completamente diferente; una perspectivo que debo integrar a mi propia opinión, esto es determinante.
Con esta conciencia ya se puede empezar trabajar de forma paralela. Cuántos más plebiscitos se realicen, más se enriquece la democracia directa. Aunque aun con las restricciones actuales, el ser humano participa –lo hace cada vez más–, y se da cuenta de las contradicciones. Por estas contradicciones despierta, y al discutirlas comienza a desarrolla nuevas formas. ¿De qué otra manera podríamos iniciar algo, si no es a partir de nosotros mismos? Las objeciones también deben procesarse en la conciencia; de otra manera nada es posible. No hay, es cierto, una receta patentada; debemos empezar ahora mismo con lo que hay, con lo existente.
De la anarquía a la autodeterminación
La cuestión es si queremos quedarnos en la etapa del hago lo que quiero, o si creemos que esa anarquía –este sin gobierno– tenga otras posibilidades. ¿Quiero quedarme en esta primera etapa o pretendo que a partir de esta idea (la idea de hacer lo que quiero) se desarrolle una idea superior que permita, en algún momento, que todos hagamos lo que queramos? Ésta es la pregunta por un modelo cuya base sea, efectivamente, la autodeterminación. Este modelo corresponde a la siguiente etapa.
De la etapa del anarquismo –de la idea de hacer lo que quiero–, puede progresarse hacia otra etapa en que me pregunto cómo lograrlo junto con los demás. Ésta es una pregunta artística: la pregunta por la forma. La anarquía no responde a la pregunta por la forma; en el modelo de la Plática Social, la anarquía es el caos.
En el diagrama que tenemos arriba a la izquierda, la anarquía es energía pura, que simplemente dice: quiero lo que quiero. Para acceder a un siguiente nivel debemos generar, a partir de dicha energía, una forma plástica. Si bien podemos permanecer en la anarquía en el pensamiento, también podemos avanzar. La pregunta es, entonces, ¿cómo pueden los anarquistas llegar a una forma de derecho que aún no existe, a una forma de derecho que no esté impuesta desde arriba, sino que se genere a partir de la propia idea anarquista? Ese sería, en mi opinión, el siguiente paso.
Tradición vs hermandad
Las características comunes deben surgir de procesos de pensamiento propios, o sea, desarrollados de nueva cuenta. Ya no bastan las viejas formas: las características comunes, la consanguineidad o el conocerse y tenerse confianza; es necesaria la hermandad. Desarrollar de nuevo la hermandad partiendo no sólo de la tradición, sino de la idea, del pensar independiente y anarquista.
Creo que las tradiciones no funcionan en el largo plazo. Creo que las tradiciones se alimentan de antiguas fuentes ya secas, de fuentes agotadas. Eso creo. Pero si la idea de la hermandad (a la que podemos llamar también de otras maneras como, por ejemplo, calor o amor), es desarrollada de nueva cuenta desde el pensar, va a tener mucha más fuerza que las tradiciones, que están entrando en decadencia y, por ende, están volviéndose peligrosas. Son precisamente las cosas tradicionales las que están siendo hoy en día muy manipuladas.
[ … ] Salto en el video
Documenta 1982: el sembrado de 7 000 robles en la ciudad de Cassel
La última participación de Joseph Beuys en Documenta fue en 1982. Él murió en 1986, y participó cinco veces en total: en 1964, 1968, 1972, 1977 y 1982. Puesto que se fue aproximando cada vez más a la idea de la Plástica Social, sería muy interesante ver todas sus contribuciones; eso nos revelaría su desarrollo.
En esta ocasión voy a describir solamente la última contribución, que él comentó así: “En esta edición de Documenta no voy a presentar nada en el museo ni voy a crear una pieza para él. Mi participación va a ser para el espacio público, es decir, para la ciudad de Cassel, y en ella. Voy a salir al espacio público y ahí voy a iniciar un proyecto con base en el concepto ampliado del arte. Voy a plantar 7 000 robles en Cassel.” Así llamó al proyecto. No pretendía plantar sólo robles; se plantaron también otro tipo de árboles, pero la idea era que los árboles dieran lugar a la salida al exterior con el concepto ampliado del arte.
Arte y ecología
El trabajo futuro del arte es, entre otros, la recuperación de la naturaleza. “El ser humano se hace responsable de la naturaleza. Quiero establecer una señal, decir que todos aquellos árboles que yo siembre han de acompañarse de la señal del arte; bajo cada árbol vamos a poner una columna basáltica como señal de la firmeza de esta voluntad.” Juntos, el árbol y la columna de basalto serán la señal.
¿Por qué 7 000 árboles?
Aquí vemos el primero de estos árboles, el primer roble sembrado. Al inaugurarse la séptima Documenta, en 1982, se le preguntó a Beuys, una y otra vez, ¿por qué precisamente 7 000 árboles?, ¿cómo llegó a esa cifra? Siete porque esa era la séptima edición de Documenta, pero siete árboles eran pocos. Tampoco setenta crearían una imagen clara en una ciudad de 200 000 habitantes, y setecientos seguía sin convencerlo. Siete mil era la proporción adecuada para servir como señal. En ese entonces, antes de la acción, había 8 000 árboles en el espacio público de Cassel. Beuys quería duplicar prácticamente ese número.
¿Por qué una obra afuera del museo?
El que vemos aquí es el primer prototipo; así debía verse la escultura, multiplicada por 7 000. Al fondo está el museo central de Documenta, el Friedericianum, uno de los más antiguos museos de Alemania. Beuys siembra ostensivamente el primer árbol delante del museo para decir, yo me salgo del museo con mi arte y mi primer campo de trabajo es el del medioambiente, la naturaleza, los árboles. Yo quiero establecer una señal: todos los árboles que se están muriendo deben reemplazarse, y esto está relacionado con la tarea ecológica. El ser humano debe hacerse cargo de los árboles. Esta era la idea.
La siguiente imagen muestra el mismo árbol, el primer árbol, desde otro ángulo. La columna basáltica está detrás del árbol y lo que vemos más atrás son columnas basálticas: un almacén o depósito de columnas basálticas.
Los principios de la libertad, la igualdad y la fraternidad en la era capitalista
La pregunta es si los principios de la libertad, la igualdad y la fraternidad son realmente aplicables a los modos de producción actuales. Y también: ¿es posible una democracia en cuyo diseño todos puedan participar por igual, aunque –y aquí viene el asunto– “tenemos problemas tan serios, que ya nadie entiende, que debemos votar por gente que sí pueda entenderlos”? ¿Es posible una democracia sin centralismo? ¿La gente que está en el poder es la que entiende realmente el panorama?, ¿la que es capaz? En ninguna parte del mundo se responde satisfactoriamente a estas preguntas. Vivimos en una sociedad en donde mucho está determinado por viejas costumbres definidas por ideologías en las que creemos, pero que no corresponden a las condiciones de vida contemporáneas.
Una escultura monumental: 6 999 columnas basálticas
Queda clara, así, la genialidad de la estrategia de Beuys. Desde el principio de la acción almacenó las 6 999 columnas basálticas ahí en donde plantó el primer árbol. Así, la columna que se ve atrás, en posición vertical, es la primera columna; las demás están acostadas.
Esta escultura monumental, de 6 999 columnas basálticas apiladas, es una señal arcaica; uno podría imaginar que pertenece a una cultura antigua.
El puesto informativo
A la izquierda hay un puesto informativo donde nosotros, Beuys incluido, informábamos a la gente de la idea de este sembrado de 7 000 robles. Tras esta idea estaba la formación de una empresa ecológica porque, como podrán ustedes imaginar, para plantar 7 000 árboles se necesita una empresa, una organización.
El lado administrativo del proyecto
Se debe trabajar con el plano de la ciudad para ver en qué puntos se van a sembrar los árboles, y luego hay que acordarlo con la ciudad. Esto significa tratar con siete u ocho oficinas federales, la policía, los encargados de la infraestructura, la telefonía, las instalaciones eléctricas… es realmente una locura. Sembrar árboles en la ciudad es de lo más difícil que puede hacerse en Alemania, y es tan complicado porque hay muchísimas estructuras administrativas por las que hay que pasar. Beuys utilizó la Documenta en cuanto artista de renombre mundial, arguyendo que ése era su proyecto.
La protesta ciudadana
Los ciudadanos de Cassel protestaron de inmediato. ¡Por Dios, el lugar más bello en medio de la ciudad! Era realmente un levantamiento civil. Beuys les dijo que si querían que se quitaran los basaltos, tenían que hacer una donación porque la empresa 7 000 robles y sus colaboradores debían recibir una remuneración. Eso fue una idea genial, aunque no funcionó.
La recaudación de fondos para cubrir los gastos
El propio Beuys tuvo que trabajar mucho para reunir todo ese dinero. Cada árbol con su respectiva columna basáltica costó $ 250 Euros ($ 4,444 MXP). Imagínense, 7 000 por $ 250 Euros da $ 1’750,000 Euros ($ 31’113,279 MXP). Esto representa una gran empresa económica.
Una empresa modelo motivada por la necesidad
Pero Beuys decía que la suya era una organización sin ánimo de lucro, cuya meta era mejorar y renovar el medioambiente en el mundo; no había ningún beneficio económico en juego, sino una necesidad. Esta empresa motivada por la necesidad es en sí un modelo, un modelo para las futuras empresas; es decir, la orientación exclusiva hacia las ganancias es estupidez pasada.
Las empresas del futuro
Las empresas del futuro tendrán que hacer lo necesario desde la perspectiva de la humanidad. Un ejemplo de esto es la empresa 7 000 robles. Por ahora el financiamiento no proviene del público en general, como debería de ser, sino de donadores particulares. La recaudación de fondos costó mucho trabajo y debilitó mucho el proyecto.
Una obra dinámica, a cada árbol sembrado, una columna basáltica
En la siguiente imagen se puede ver que hay columnas basálticas de distintos tamaños. Cuanto más pequeña es la columna, más grande es el producto final, es decir, la cantidad de árboles sembrados en la ciudad. Por el tamaño de la columna basáltica, se podía saber en qué medida iba creciendo la escultura (número de árboles sembrados) en la ciudad. Con esta imagen tan inteligente, Beuys hace visible la acción. No se trata de una imagen estática, sino de una imagen en movimiento, con carácter de acción, pues vamos quitando una columna tras otra, y éstas aparecen en diferentes puntos de la ciudad, donde se han sembrado árboles. Esto crea una nueva imagen en la ciudad.
Tiempo de arte
La realización de esta obra duró cinco años (se terminó un año después de la muerte de Beuys), y se llevó a cabo entre las exposiciones de Documentas. Puesto que cada Documenta dura cien días, los ciudadanos de Cassel dijeron que en ese lapso no iban a terminar de mover las piedras, así que era mejor dejarlas ahí. Beuys dijo no estar de acuerdo y propuso que ese trabajo no se hiciera mientras durara la exposición de Documenta, sino entre una edición y otra; es decir, que representara un puente tendido entre edición y edición de Documenta. Y que este periodo intermedio se convirtiera, así, en tiempo-periodo de arte.
La capacitación del pensamiento para la evolución de la humanidad
Podemos decir que la Plástica Social futura es factible sólo mediante la capacitación de nuestro pensamiento para acceder a un plano superior, a una capacidad de imaginación superior; sólo si nuestro pensamiento continúa desarrollándose, si lo obligamos a continuar desarrollándose, para dar lugar a la siguiente etapa de la evolución del ser humano.
Traducción del alemán: Mónica Castillo*
Corrección de estilo: Ana Block

*Beneficiara del Programa Sistema Nacional de Creadores de Arte, 2011, del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes